La carrera, conocida por sus terrenos técnicos y exigentes, presenta un recorrido que desafía incluso a los ciclistas más experimentados (El recién retirado del pelotón profesional, Romain Bardet, fue uno de los participantes).
Con más de 1.870 metros de desnivel positivo, la ruta atraviesa bosques, senderos rocosos y paisajes pirenaicos que ponen a prueba tanto al rider como a su montura.